¿Cuándo los olvidos dejan de ser normales?

Olvidar ocasionalmente puede ser normal, pero algunos cambios de memoria requieren valoración. Conoce las señales de alerta y cuándo buscar atención.

Repetir la misma pregunta varias veces, perderse en un lugar conocido o comenzar a necesitar ayuda para actividades que anteriormente realizaba sin dificultad son ejemplos de cambios que conviene valorar. Reconocer estas señales no significa asumir de inmediato que existe una demencia. Significa observar con atención, comprender qué está ocurriendo y actuar con calma.

Un cambio que a veces nota primero la familia

En ocasiones, la propia persona no percibe claramente las dificultades o las considera parte normal de la edad. La familia puede comenzar a notar pequeños cambios antes: una factura que quedó sin pagar, una cita que se olvidó varias veces o una conversación que vuelve a repetirse.

Cuando esto sucede, suele ser más útil acercarse desde la curiosidad y el apoyo que desde la confrontación. En lugar de decir:

“Ya te lo dije tres veces.”

puede ser más amable responder:

“Sí, claro. Te lo vuelvo a explicar.”

Y después observar si esa repetición empieza a convertirse en algo frecuente.

Algunas personas presentan deterioro cognitivo leve. En esta situación pueden existir cambios medibles en la memoria u otras capacidades mentales, pero la persona conserva gran parte de su independencia para realizar las actividades cotidianas.

Por eso es importante estudiar cada caso antes de colocar una etiqueta.

¿Qué puede causar cambios de memoria?

El diagnóstico no se obtiene solamente preguntando “¿qué día es hoy?”, aplicando un test breve o realizando una resonancia cerebral.

Una valoración integral de memoria puede combinar diferentes elementos:

  • la historia clínica;
  • cómo y cuándo comenzaron los cambios;
  • la información de alguien que conozca bien a la persona;
  • la revisión de su autonomía en las actividades cotidianas;
  • el estado de ánimo;
  • la calidad del sueño;
  • los medicamentos que utiliza;
  • pruebas de memoria y otras capacidades mentales.

Dependiendo de cada caso, también pueden solicitarse estudios de laboratorio, estudios de imagen u otras evaluaciones especializadas. La finalidad no es solamente saber si existe un problema de memoria, sino comprender por qué está ocurriendo y cuánto está afectando la vida cotidiana.

¿Todos los problemas de memoria empeoran con el tiempo?

No necesariamente.

¿Cuándo conviene solicitar una valoración?

Dr. David Asahel Alonso Alanis
Dr. David Asahel Alonso Alanis

Médico especialista en Geriatría con enfoque en memoria, deterioro cognitivo, enfermedad de Alzheimer y otras demencias en personas mayores.